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01 abril, 2008

París se rinde a María Antonieta dos siglos después de guillotinarla


El lado rebelde de la última reina de Francia, tan bien retratado por Sofía Coppola en el filme María Antonieta, ha convertido a la soberana guillotinada en un verdadero icono. Paradojas de la historia, dos siglos después de que el pueblo le cortara la cabeza, París no ha podido resistirse a la mariantonietamanía desencadenada por la cineasta y rinde culto a la esposa del rey Luis XVI con la mayor exposición sobre su vida (en el Grand Palais hasta el 30 de junio). Más de 300 cuadros, esculturas, muebles, manuscritos y objetos ilustran una existencia de leyenda.
"Hemos vivido un bonito sueño, eso es todo", con estas palabras resumía María Antonieta su historia en una de sus últimas cartas antes de ser conducida al cadalso el 16 de octubre de 1793. El sueño empieza en Viena, en la corte del fastuoso palacio de Schönbrunn. La escenografía de la exposición ha sido encargada a un director de montajes operísticos, Robert Carsen, que ha ideado un recorrido muy teatral, distribuido en tres actos: la infancia y el aprendizaje del comportamiento real, los fastos de la corte de Versailles como princesa y después reina de Francia y, finalmente, la marcha hacia el trágico final.

MODA Y DIVERSIÓN
A cada período corresponde un color. El rojo preside una infancia marcada por una madre exigente y refinada. El azul corresponde a su integración en la realeza francesa como esposa del delfín. María Antonieta tenía solo 15 años cuando fue enviada a Francia.
Inicialmente su belleza y desenvoltura sedujeron al pueblo. Pero su frivolidad --solo pensaba en divertirse y gastar-- unidas a la ausencia de heredero --su también joven esposo no se interesaba por el sexo y tardaron siete años en consumar el matrimonio-- fueron motivo de duras reprimendas por parte de su madre. Las cartas que le enviaba pidiéndole que se comportara con mayor discreción y dedicara tiempo a instruirse no tienen desperdicio. María Antonieta se excusaba aduciendo que se aburría soberanamente.
Su inconformismo, su pasión por el lujo, la moda y el culto a la imagen la convierten en precursora de las fashion victims. Para Carsen, el paralelismo resulta inevitable. "María Antonieta es la primera de una serie de mujeres como Sisi o Diana, que han tenido que luchar para preservar su libertad", afirma el director. Cabriolas del destino, si la leyenda de María Antonieta fue catapultada por una muerte prematura, en la plaza de la Concordia, la de Lady Di se engrandeció con un final trágico, cerca, en el puente del Alma.
Ambas vivieron una historia de cuento y se rebelaron contra el protocolo real reivindicando su espacio de libertad. El de María Antonieta en Versalles era El Trianon, el pabellón que le regaló el rey, donde daba rienda suelta a su pasión por la interpretación. La exposición reproduce el escenario del teatro que mandó construir en el Trianon y, en la sala dedicada al mundo más privado de la reina, aparecen sus amoríos, los platónicos --el duque de Lauzun, el conde d'Artois, la influyente condesa de Polignac-- y la relación, más tangente, con el conde Axel de Fersen.
Además de los múltiples retratos de María Antonieta y de sus allegados, la muestra permite apreciar una extensa selección de los objetos más valiosos y sofisticados que la acompañaban en las diferentes residencias de Versalles, Fontainebleau, Rambouillet, Saint Cloud o París.
Un espejo roto marca el inicio del descenso a los infiernos bajo un fondo negro. Proliferan los dibujos ridiculizando a "la espía austríaca". Se exhibe también una réplica del suntuoso collar de 2.800 quilates --estimado en 7 millones de los actuales euros-- supuestamente encargado por la reina --en realidad fue una trampa-- que provocó gran escándalo y precipitó la caída de la monarquía. Los objetos que la rodeaban en la prisión, sus últimas cartas al conde Axel de Fersen, la austera camisa que llevaba el día de su muerte, y el dibujo --atribuido a David-- de la reina sentada en la carreta que la llevaba al cadalso finalizan el recorrido por la vida de una auténtica superestar.

1 comentarios:

Miss_Scarlett dijo...

aunque adoro todo lo que hace sofia coppola, ésta peli no me acabó de convencer... aunque mirarla es un gustazo por el colorido, la música y esos vestidos!

Bueno, igualmente agrego este blog a mis links para poder visitarlo con frecuencia ;)